jueves, 20 de octubre de 2011

CONFLICTO Y TERRITORIO EN EL CONTEXTO COLOMBIANO

El conflicto armado en Colombia se ha constituido en una de las causas de la desintegración social. La lucha por la apropiación del territorio desde distintas miradas ha generado el desplazamiento de los agentes sociales rurales hacia las cabeceras municipales.

En esta medida los asentamientos urbanos se constituyen en el nuevo entorno social desprovisto de las características del territorio rural de diferentes comunidades, las cuales se ven obligadas a vincularse en procesos sociales antes desconocidos para ellas.

Una historia nacional basada en el desarrollo constante de enfrentamientos y una reforma agraria en beneficio de algunos sectores sociales deja en desventaja a comunidades étnicas que son desarticuladas al verse sometidas al desarraigo de su territorio. Es así como la relación entre territorio, resistencia comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes va generando diversas perspectivas, algunas orientadas hacia la desarticulación del tejido social, otras hacia la consolidación de procesos de organización social participativa, en búsqueda de nuevas condiciones sociales que propendan por la valoración de movimientos sociales de carácter comunitario y por la protección y garantía de los derechos humanos étnicos.

El desequilibrio entre territorios y comunidades sociales se ha constituido en característica permanente en la historia del país, la concentración de la tierra en pocas manos y expropiación de sectores, considerados por los agentes interventores en el conflicto armado han generado un éxodo traducido en las migraciones originadas por el conflicto armado.

Éste último genera situaciones en donde prevalecen la subvaloración de las comunidades  étnicas, violencia social y violación de derechos humanos. Así como la desintegración y difícil reconstrucción del tejido social.  En este marco conceptual el proceso de adaptación a las nuevas condiciones sociales, han hecho cambios significativos  en la familia, al realizarse, obligatoriamente, una reasignación de los roles al interior de las misma. Debido al conflicto socio-territorial y expropiación del entorno de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes.

Sin embargo en medio de este proceso las comunidades inmersas en sus nuevos “espacios territoriales” han consolidado  organizaciones sociales que se generan a partir de la puesta en escena de procesos barriales y comunitarios sustentados en la Acción participativa: situación que evidencia la aparición de nuevas dinámicas territoriales.

Pese a estos procesos de trabajo comunitario la reubicación  y conformación de nuevo tejido social se hace difícil en la medida en que se requiere de la superación del duelo por la pérdida del territorio, del mundo subjetivo y relación del entorno socio-cultural de las comunidades víctimas del conflicto armado.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

PROPUESTA: "EL TEMA DE LA MUERTE"





Más allá del discurso poético, las obras literarias convocan al encuentro de percepciones musicales que se traducen en lineamientos teóricos convergentes sobre similitudes y afinidades entre las obras literarias y las musicales, dado que presentan elementos conceptuales sobre intencionalidad, metáfora, polifonía musical e intertextualidad. Esta última convoca al análisis de las temáticas abordadas en la literatura como en la música; en este marco conceptual, la muerte se ha constituido en un discurso presente en el diálogo de poetas, escritores, cantautores quienes han relacionado el tema desde diferentes perspectivas dando como resultado un diálogo permanente entre textos. En la presente propuesta se analiza la manera como se aborda desde la intertextualidad, el tema de la muerte en el poema “Pasatiempo” de Mario Benedetti y la canción “Yo soy la muerte” de la agrupación El Gran Combo de Puerto Rico; Pedro Páramo de Juan Rulfo y las canciones El fantasma de Canterville de Sui generis y Flores en su entierro de Fito Páez.

INTERTEXTUALIDAD
Este abordaje temático se denomina desde la literatura como intertextualidad, el cual consiste de acuerdo con lo establecido por Gérard Genette en su obra Palimpsestos, en la relación  dialógica entre dos o más textos. Esta se puede presentar en diferentes niveles de acuerdo con las relaciones de conexión que se establecen. Su forma más explícita  es la denominada cita, la cual se constituye en un referente del texto mencionado.

Es decir que todo discurso de un escrito ha sido referido en una emisión intertextual anterior. Por lo tanto está influenciado por matices y características de un texto anterior, es decir siempre hay un pasado textual desde el cual se enuncia la nueva relación dialógica.



Cultura y Muerte
El tema de la muerte ha sido trabajado tanto desde el ámbito literario como el musical. El apasionamiento del ser humano por dar respuestas someras al enigma de la terminación de la vida ha suscitado en este la elaboración de obras en diversos campos artísticos que expresan el punto de vista, sentimientos e imaginarios en torno al sueño eterno.
En algunas culturas la muerte es visibilizada como el personaje oscuro que separa irremediablemente de la compañía de los seres amados, es la terminación de la existencia que desencadena un dolor profundo en el que el duelo permanece incesante, rodeado de lamentos y voces sepultadas por el silencio.
Para otras es el paso a una  instancia más elaborada, el comienzo de un nuevo círculo en el que posiblemente se pueden resarcir las culpas del pasado. Es así como la muerte se concibe como la dama que está de visita, selecciona a quienes serán sus acompañantes, está en todos lados y nadie puede huir de ella. Siempre está atenta y paciente esperando al final del recorrido.
La muerte en la obra, Pedro Páramo de Juan Rulfo.



En la novela Pedro Páramo del escritor mexicano, la muerte enlaza los destinos de todos los personajes de la historia. Juan Preciado y el diálogo de los muertos, ellos hablan de la verdad crean un mundo de recuerdos y olvidos. Es así que Comala, como escenario de la narración, se constituye en un pueblo donde los muertos conviven con sus remordimientos.
Cuando el lector ingresa al escenario del pueblo denominado Comala, rápidamente descubre que los personajes, que allí habitan están muertos y que sus diálogos hacen referencia a la remembranza de experiencias pasadas, los muertos hablan entre sí, la nostalgia por los recuerdos antiguos los atormenta, solo el eco de sus voces y murmullos se escuchan en el silencioso pueblo. La muerte es el presente, hace parte de la cotidianidad de las ánimas en pena de Comala.
En Pedro Páramo se puede percibir que los muertos protagonistas tienen voz, un diálogo permanente acerca de sus más remotos recuerdos. La línea divisoria entre la vida y la muerte se rompe para dar paso a un pueblo perdido en el limbo, adornado por fantasmas, repleto de memorias lúgubres, invadido de lamentos.
De igual manera en la novela de Juan Rulfo,  la percepción de la muerte está muy arraigada a las creencias tradicionales de la nación mexicana sobre el tránsito a la otra vida, acompañado de las ideologías religiosas en las que las malas acciones en el mundo terrenal tienen repercusión después de la muerte, condenando a las almas a vagar por el mundo sin pertenecer a este, ajenos a los vivos, atrapados en el olvido, esperando ser recordados y así resarcir sus culpas y lograr por fin la paz eterna, sin remordimientos, sin lamentos.





En una oportunidad, en la década de los setenta, el cantante argentino Charly García, denominó a la muerte como “la pálida”, posteriormente hacía la presentación de la canción “El Fantasma de Canterville”. Esta composición  fue inspirada en la obra de Oscar Wilde y habla sobre un ánima que critica el olvido.
De nuevo aquí subyace el tema de la muerte como un mundo paralelo en el que los difuntos se aferran al recuerdo, deambulan en una dimensión paralela a la de los vivos, pero que irremediablemente condenan a los desaparecidos al rincón del olvido.
En el fantasma de Canterville Sui Generis se refiere a la muerte como el olvido de los vivos, es decir, los muertos existen en la medida en que se han recordados.

La tortura de un alma en pena radica en el hecho de haber dejado pasar la vida sin concluir sus asuntos, luego se ve inmerso en el vacío que conduce al destierro del pensamiento de quienes fueron sus amigos, familiares y conocidos.

De igual manera en la canción la muerte no solo es equivalente al descanso eterno, también se refiere al estado inerte en el que a veces sucumben algunas personas. Pasan por la vida sin dejar huella, sin marcar el recuerdo de quienes los conocieron.

A veces se muere en vida y el cuerpo se convierte en una tumba silenciosa y cuando es abandonada, las almas en pena se consuelan con sus recuerdos, mas no existen en la memoria de los vivos;


He muerto muchas veces acribillado en la ciudad,
pero es mejor ser muerto que un número que viene y va.

Y en mi tumba tengo discos
y cosas que no te hacen mal.
Después de muerto, nena,
vos me vendrás a visitar

 Finalmente se termina este abordaje temático con la canción “flores en su entierro” de Fito Páez, en esta se cuenta la historia de un hombre que cansado de la vida, toma la decisión de suicidarse
El afán del vasco por encontrar la muerte radicaba en el hecho de tener complicaciones terrenales, su vida se derrumbaba en la miseria y sabía con antelación que nadie lo lloraría, ni lo recordaría por eso se aseguró de tener flores en su entierro:
Debía "luca y media" de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
un tazón con pestañas de papel
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.

Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor
corona que encontró...
para que hubiera flores en su entierro


Finalmente el deseo del protagonista de la narración es cumplido, parte a su encuentro con la muerte, la mujer pálida que se convierte en su salvación:
Parece que fue ayer cuando se fué
al barrio que hay detrás de las estrellas,
la muerte, que es celosa y es mujer,
se encaprichó con él
y lo llevó a dormir siempre con ella.



APRECIACIONES FINALES
La intertextualidad permite encontrar afinidades temáticas entre diferentes textos, haciendo posible definir las características narrativas y metafóricas.
Existen clasificaciones tematológicas que tienen su base en las disposiciones socio-culturales, en esta medida en el análisis de obras literarias y musicales es posible definir los puntos de contacto sobre lineamientos conceptuales.
El ejercicio comparativo desde el punto de vista temático, entre obras literarias y obras musicales permite abordar los diálogos intertextuales haciendo más enriquecedor el análisis de textos desde diferentes perspectivas enmarcadas en las apreciaciones sociales, históricas, culturales e ideológicas de la humanidad. Una canción basada en un cuento, una novela referida al tema que siempre ha inquietado a la humanidad, poemas que nombran a la dama pálida y misteriosa, denominada mujer celosa por algunos, escape deseado por otros.



domingo, 19 de diciembre de 2010

El Misterioso Caso de Rogelio Chart

Un enigmático poeta despierta en los laberintos del silencio sus más apasionados sentimientos hacia su amada Beatriz. Una mujer nombrada en una de las cartas encontradas en un antiguo baúl, en donde se hallaron diferentes documentos.
Si bien la magia de escribir nos lleva por caminos misteriosos, la libertad de los más profundos recuerdos de la existencia humana se descubren con el tiempo, Si, el tiempo, gran paradoja y obsesión de los hombres, Borges fue uno de ellos. Este escritor se relaciona con Rogelio Chart, misterio sublime, y aquí nuevamente la paradoja, ¿escritor inédito?, ¿poeta tolimense?, ¿viajero anónimo por los laberintos literarios?.
La incertidumbre sobre la autoría de los textos de Rogelio Chart no ha sido aclarada, en diferentes lugares sus escritos aparecen y con estos el rastro de obras relacionadas con otros,  el mar?, o, el mar nunca visto?, balada del mar no visto? balada de un hombre que nunca ha visto el mar?; quién lo diria, nuevamente el misterio aparece y esta vez es León de Greiff.
A veces somos tan frágiles que nos convertimos en títeres a merced de las tormentosas aguas del silencio, del tiempo, del devenir constante del traficante de sueños.